ensayos/artículos/entrevistas

El amor y el origen de la poesía, por Silvio Mattoni.

El Cruzado -acerca de Ignacio B. Anzoátegui-,
por Christian Ferrer.

 

libros

Agradecimiento, por Mario Bellatin. Texto leído en la presentación de La escuela del dolor humano de Sechuán, Interzona, 2005.

Acerca de Rabia (Interzona, 2005) de Sergio Bizzio, por Sebastián Hernaiz.

Acerca de Marcos Herrera, por Sebastián Hernaiz.

 

música

Rock, por Pablo Entrerrios.

 

columnas mensuales

Las chicas de Letras se masturban así X, por Elsa Kalish

Nazismo bizarro

Versiones de Hanussen, el profeta del Tercer Reich,
por Juan Terranova.

cine

Perlas en el Fango -cine por cable en Argentina-
(septiembre 2005), por Hernán Sassi.

 

   
 
 
 
 
Dirección y diseño: Juan Diego Incardona
Consejo editorial: Inés de Mendonça, Marina Kogan, Juan Pablo Lafosse, Juan Pablo Liefeld.
sección artes visuales: Juliana Fraile, Mariana Rodríguez
Control de calidad: Sebastián Hernaiz
 
 
 
 

imágenes de ilustración:

márgenes laterales : Giorgio De Chirico, Andromache (detalle), The Disturbing Muses (detalle), y Ariadne (detalles).

margen inferior: Tadeusz Makowski, Kapela dziecieca (detalle).

 

 

 

 

 

 

 

 

 
Viejo Gómez, vos que estás de manguero doctorao y que un mango descubrís aunque lo hayan enterrao, definime, si podés, esta contra que se ha dao, que por más que me arremango no descubro un mango ni por equivocación; que por más que la pateo un peso no veo en circulación. ¿Dónde hay un mango, viejo Gómez? Los han limpiao con piedra pómez. ¿Dónde hay un mango que yo lo he buscado con lupa y linterna y estoy afiebrado? ¿Dónde hay un mango pa darle la cana si es que se la deja dar? ¿Dónde hay un mango que si no se entrega lo podamos allanar? ¿Dónde hay un mango que los financistas, ni los periodistas, ni perros ni gatos, noticias ni datos de su paredero no me saben dar? Viejo Gómez, vos que sos el Viancarlos del gomán, concretame, si sabés, los billetes, dónde están? Nadie sabe dar razón y del seco hasta el bacán todos, en plena palmera, llevan la cartera con cartel de defunción y, jugando a la escondida, colman la medida de la situación.
Ivo Pelay