el interpretador columnas mensuales

 

Perlas en el Fango

(cine por cable en Argentina)

Diciembre 2005

Hernán Sassi

 

 

 

     

    Este foro no pasa de una exaltada y arbitraria –pero no por ello menos honesta- recomendación de algunas películas tanto para involuntarios insomnes, como para quienes buscan en la pantalla chica el preludio del sopor y la somnolencia del imaginario onírico en el que nos adentramos cada noche.

    Desafiando las ínfulas del título de esta columna (mendaz como pocos) y sus vanos fastos, aquí se encontrarán recomendaciones que irán de lo camp o kitsch (la coca Sarli es una habitué por ejemplo, pero también algún día aparecerán Ed Wood y Jorge Polaco) o la patriotera y oportunista reivindicación del nuevo cine nacional, a las altas cumbres de maestros de la talla de I. Bergman, A. Tarkovski u O. Wells, pasando por los clásicos del tiempo en el que Hollywood hacía que el latiguillo "industria de los sueños" fuera algo más que una torpe etiqueta, sin olvidar algo que podríamos llamar (como en el campo de la música algunos denominan world music) world movies, que incluiría a cineastas como Kiarostami o Tsai Ming Liang.

    Dichas recomendaciones están dedicadas a aquellos que hacen justicia colgándose del cable (y por ende, no tienen cómo saber qué demonios se ofrece cuando se sientan frente a la tele), a quienes, pagando las excesivas tarifas, se niegan a abonar unos pesos extras por la impresentable revista que se les entrega, y por último, a aquellos que, teniendo ese pasquín en sus manos -pero perteneciendo a esa vasta fauna de televidentes forjados a golpe de imbecilidad del peor cine de Hollywood (me refiero a quienes les resulta igual La dolce vita que la última de Matt Damon, o lo que es peor, la última de Mel Gibson, quien para colmo se cree director)-, de vez en cuando perciben que deberían ver algo "como la gente".

    Primera advertencia al lector. Trate de desconfiar de todo lo que se recomienda en este foro. El ánimo de quien escribe, el sueño, la fiaca, la poca oferta de filmes "de culto" y la velocidad con la que se arma esta infamia, pueden llevarlo a recomendarle tanto bodrios absolutos como a pasar por alto grandes perlas. Junto a obras de A. Hitchcock, F. Truffaut o S. Kubrik pueden aparecer películas tales como Y tu mamá también, El faro o películas de Palito Ortega, filmes impresentables para cualquier cinéfilo digno de tal nombre. Por lo dicho, no sea ingenuo y sospeche de esta democrática lista.

    Segunda advertencia al desconcertado lector. No son pocas las noches en las que, presos la abulia o el cansancio, corremos al televisor con el ánimo de encontrar "algo" que nos libere de ese estado autista en el que nos deja el día despiadado (y reconozcámoslo, lo hacemos porque no tenemos a "alguien" que nos rescate y no nos queda otra, de lo contrario ¿qué mierda estaríamos haciendo frente a la tele si tuviéramos a nuestro lado un cuerpo escultural que incita nuestros más bajos instintos o si tuviésemos una fortuna incalculable y todo el tiempo para derrocharla? Los que lo tienen, tanto una cosa como la otra, les aseguro, no miran películas de Bergman o de Fellini, sino pregúntenle a Pancho Dotto o al Sr. Constantini); decía que prendemos el televisor un poco desesperados, leemos esta lamentable columna para orientarnos entre la maraña de imbecilidad televisiva y, descorazonados, nos encontramos con que los programadores de turno del cable decidieron proyectar cualquier cosa menos lo anunciado. Por ello –y atajándonos injustificadas imprecaciones- la casa no se responsabiliza por los cambios en la programación de estos imberbes. En relación con dichos inconvenientes –y ante cualquier reclamo- antes de maldecir a este pobre cristiano que escribe, mejor robe la revista de su vecino (o tírele unos mangos al portero para que se la deje primero a usted antes que al inmundo de al lado), apunte los números de teléfono correspondiente y rájele una puteada al Sr. Retro, Sr. Isat (con este último sea más amable porque últimamente, el programador que está a sus servicios, con un acto que hace descreer de sus capacidades intelectuales, ha elogiado esta columna infame) y toda esa yunta.

    Tercera y última advertencia al –ahora cansado- lector. Esta columna está hecha "a las apuradas", en primer término, porque debo prepararla para cuando comienza el mes y quien aquí escribe recibe la revista el mismo día que Ud., cuando no después, ergo, la hago "a los pedos" matándome para que el muy señorito se siente el día 2, 3 ó 4 del mes y pueda saber qué corno mirar; y en segundo término, y no menos importante que lo anterior, a mí el Sr. interpretador.net, para quien trabajo, no me paga un mango por esta columna miserable –y bien que hace, pues no merece retribución alguna-, por ende, la hago "de onda" porque, la verdad sea dicha, me gano la vida de otra cosa. En un maratónico y nocturno rally escriturario que nunca excede las cuatro horas de trabajo (a veces cinco, cuando estoy muy entusiasmado con mis propias tonterías) y que no conlleva la consulta de ese degradado (para algunos mejorado) reemplazo de la Enciclopedia Británica borgeana que es Internet, la hago frente a mi computadora, unas veces con tres o cuatro mamantes, otras, con dos o tres libros enfrente para robar a gente que sabe y con ello, hacerles creer Uds., ¡oh, pobres ilusos!, que quien recomienda en este foro, sabe. Hechas estas salvedades, si encuentra algún error (a algún director se le adjudica una película que jamás realizó, un título está mal escrito debido a la dislexia de este marmota, etc.), sepa disculpar a este servil amanuense amante del séptimo arte.

     

    DÍA CANAL HORA DIRECTOR/ PELÍCULA

    Uds. saben que, escudado en esa endeble impunidad de aquel que hace todo a las apuradas, suelo cometer errores descomunales que resultan vergonzantes para mí y risibles para aquellos verdaderos conocedores del séptimo arte que leen esta columna, seguro por estar drogados o a punto de matarse (sino no hay explicación alguna). El último de ellos, la másssima de las másssimas de mi cosecha personal fue que, en la primera versión de esta columna, desrecomendando una Juana de Arco impresentable, mencionaba a Bresson para que corrieran al video a alquilarse algo de este "demiurgo de muertos-vivos", como lo llamó alguna vez nuestro inteligentísimo carilindo de la crítica cinematográfica, Alan Pauls (no se me enoje Alan, es que aquellos que no tenemos su facha y lo que es peor, su inteligencia, lo envidiamos muy mucho). Y entre las películas que recomendaba de este animal del cine, mencioné, entre otras, A saltar Balthazar, cuando debía decir, Al azar Baltazar. Lo que es peor, es que la película yo la había visto, es verdad que hace un tiempo, pero la había visto. Es la de un burrito que va de aquí para allí, ¡y no la de otro que va pegando saltitos!, ¡pelotudo! Bueno, peor hubiera sido la de un burrito cuyo mandato era el de "¡asaltar, Baltasar!", ¿no? Esto le sirve de muestra para estar cierto de la poca confianza que debe depositar en esta lista infame.

    Pero en este caso debo aclarar algo para que no me lapiden por errores ajenos. El mes pasado, en una de esas noches en las que encontramos algo decente para ver, recomendé La hora del amor de F. Truffaut. Bien, pero los muchachos de Europa Europa, que vienen de mal en peor y viven con un whisky en la mano tratando de sobrellevar la caída libre que los arrastra (yo ando en la misma, pero no viene al caso), pusieron cualquier cinta menos la que promocionada. No, no seamos tan duros. No pusieron cualquier cinta, por lo menos una Truffaut. Pudimos disfrutar otra de la saga de A. Doinell, la tierna Domicilio conyugal. De modo que ese (sólo ese) palo no es para mi gallinero. ¿O. K.?

    Entre paréntesis, ¿saben de dónde viene el OK? De la Guerra de Secesión yanki, en la cual si un batallón venía sin bajas, ponían una pizarra que decía 0 (cero) K(illed). ¿Vio cómo hoy no tengo un pedo que hacer y me pongo a escribir pelotudeces? Recién ahora, que estoy más solo que un perro hace ya unos largos días, me doy cuenta de que tener una mujer al lado no sólo nos mantiene vivos y nos confirma que Dios existe, sino también combate la estupidez escrituraria, o mejor dicho, cuanto menos la atempera. Vamos a las películas de una buena vez sino voy a perder más lectores que los espectadores que viene perdiendo Europa Europa, que no son pocos.

    Ahora, a las películas.

    Dom 4 20 hs. Brindando un servicio al pobre cinéfilo desamparado ante el basural, aprovechamos para recomendar el Cineclub Eco (Corrientes 4940, 2do. piso "E", Tel: 4854-4126) en donde, por la módica suma de cinco manguitos, los cuales incluyen la asistencia a la tertulia posterior a la proyección en donde se desmenuza la película, donde aprendemos los giles que caímos ahí por equivocación; los domingos de diciembre se proyectará la trilogía de los colores (los de la banderita francesa) de Kieslovsky.

    Susan Sontag, en Contra la interpretación, se preguntaba –y respondía negativamente- si era necesario, hasta imperioso, que elijamos entre los Rolling Stones y Bach. Desde aquí, recordando y retrucando con una impertinencia desfachatada a esta intelectual única, haremos una analogía brutal (así que no me la critique): si Ud. está entre el Blockbuster (que, como puede leerlo, lleva inscripta ya en su marca el sello de la bosta que promueve) y un Cineclub, debe elegir. Sí, debe elegir. Pues elija este foro realmente acogedor atendido por una gente maravillosa que sabe de cine en serio. Este que escribe, si es que sabe algo de este arte magnífico, en gran medida se lo debe a los encantadores anfitriones de esta hogareña sala.

    Dom 4 ISAT 22 S. Kubrik. NACIDO PARA MATAR. Como supo hacerlo en La patrulla infernal, retrato crudelísimo de la Primera Guerra Mundial y más que nada de la más despreciable miseria humana, Kubrik vuelve a un tema bélico. No será La patrulla..., pero stá bien. Es Kubrik, uno de los tres o cuatro mejores directores anglosajones, y por más que se tire a chanta, siempre le van a salir bien las cosas.

    A diferencia de la proyección del mes pasado, en este caso seguro no deberemos padecer los "desafortunados" doblajes de la versión brindada por Space. De modo que esta es otra razón para verla.

    Dom 4 RETRO 22 S. Donen. CHARADA. O el viejazo encantador. Comedia con dos estrellas de la época en la que las luminarias del cine no estaban a la rastrera altura de, por ejemplo, Gibson o Costner. Con los siempre deslumbrantes C. Grant y A. Hepburn.

    Lun 5 EUROPA 20,05 F. Truffaut. JULES Y JIM. Tercer filme del maestro francés (luego de Los cuatrocientos golpes y Disparen sobre el pianista) protagonizado por Jeanne Moreau, quien encarna a una mujer indescifrable, como todas las mujeres de Truffaut, o mejor dicho, como todas. A propósito, "Máscaras: hay mujeres en las que, por más que se busque y se analice, no se encuentra nada interior en ellas, son simplemente máscaras. Es de lamentar que se abandone el hombre a estos seres casi fantasmagóricos, incapaces necesariamente de satisfacer; pero son ellas justamente las capaces de despertar con más intensidad el deseo del hombre; éste busca en ellas un alma, y continúa buscándola siempre", F. Nietzsche. ¡Federico!, aparte de misógino –pecado mortal que destilabas en todos tus libros-, sos medio pelotudón. Nos abandonamos infantil y servilmente a ellas, esos "seres casi fantasmagóricos" como bien los llamás, no para buscar su "alma" –aunque en cierto modo sea así, a qué negarlo, y gran parte de la cinematografía de Truffaut y Rohmer no dan cuenta más que de ello-, sino más bien porque, como decía alguien, son ellas las que, habiéndonos sacado del paraíso, con sus encantos son las únicas que nos reintegran cada día a esa mítica felicidad perdida. ¿Entendiste?

    Lun 5 RETRO 22 B. Wilder. UNA EVA Y DOS ADANES. En una de sus obras más recordadas, este maestro de la comedia –y de todos los géneros, todos-, aquí dirige a M. Monroe y T. Curtis.

    Mar 6 A & e 00:00 (trasnoche del lunes) M. Scorsese. CASINO. Radiografía luminosísima (fíjese bien en la fotografía, nunca vio algo igual, sólo en las pelotudeces de Suar que mete foquitos en todos lados para hacerse el "moderno") de aquel antro de perdición que, tras esquilmar a decenas y centenas de incautos, supo ser fuente de inspiración de algún genio desengañado como Dostoievski. Recomendación: el lunes a la nochecita empiece a leer El jugador de este místico-nihilista ruso que tanto plagió nuestro amado Arlt. Aunque no tiene nada que ver con la mirada de Scorsese –más ética y menos metafísica-, cuanto menos le sirve para ponerse en tema.

    Mar 6 AXN 22 S. Coppola. LAS VÍRGENES SUICIDAS. Más que digna ópera prima de la hijita de otro de los gordos del cine: Coppola. La revista de cable no tiene la más puta idea de qué se trata esta película. ¡De comedia, señores de Multicanal, ésta no tiene ni medio!

    Un paréntesis sobre el cine y la, como vemos, inexorable gordura de los realizadores (Allen, Eastwood, Uds son la excepción de la regla): Para mí que eso de estar sentado en la sillita playera les trae el hambre que uno tiene cuando está en la misma sillita pero junto al mar. Lo que sucede es que teniendo todo a disposición, mientras cagan a pedos al camarógrafo porque enfoca el culo de la rubia y no al protagonista, o le reiteran por decimocuarta vez a la actriz de reparto por dónde y cómo debe entrar en la escena que ya repitieron 340 veces, ellos, desesperados, descargan tensiones comiendo como locos cualquier cosa que tienen a mano y así terminan como terminan, rondando los 100 kilos, como Wells, Hichcock, Kubrik, Scorsese, el padre de la susodicha y así siguiendo. Están perdonados "gorditos del cine". Todo por bancarse la ineptitud ajena.

    Mar 6 CIUDAD ABIERTA 22 María Pía López. LA CALDERA. A pesar del último traspié (no importa María Pía, un tropezón no es caída) en el cual el infumable Néstor García Canclini empezó haciendo un repaso de su vida intelectual y terminó mandándonos a dormir a los pocos que lo veíamos esperanzados en que se equivocara y se le cayera una idea, seguimos recomendando el programa de entrevistas de María Pía López en el que gozamos de aproximadamente una hora de agudas reflexiones sobre la cultura, la teoría política, la literatura y la historia nacional. Hace años que no se veían entrevistas como estas. Ya desfilaron, entre otros, Héctor Schmucler, la china Ludmer, don bigotón David Viñas, Ernesto Laclau, Beatriz "la Coca" Sarlo, Tulio Halperin Donghi, L. Rozichner (no confundir con el hijo, ¡por favor!), Horacio González o el bibliotecario Lito Cruz según Elsa Kalish, y Nicolás Casullo, alias Chapatín-PCPC, según esta misma ácida y encantadora mezcla de Aira, Laiseca, Polino y Tato Bores que podemos disfrutar todos los meses en este site.

    La caldera va por todos los martes a las 22 hs., con repetición los domingos a las 18 hs. Imperdible. Eso sí, largue el pochoclo y despabílese porque en estas charlas lo van a zarandear de Sarmiento a Hegel, de Heidegger a Toni Negri o de Borges a Fogwill.

    Mie 7 RETRO 22 M. Scorsese. TORO SALVAJE. Junto con Taxi driver quizá la mejor película de Scorsese. Con R. De Niro. Seguro, en una copia impecable como siempre nos ofrece Retro.

    Mie 7 ISAT 23 W. Allen. DULCE Y MELANCÓLICO. Isat organizó un concurso para críticos de cine (¡en el que participé y lo que es peor, gané!; esta es la cabal muestra de que quienes comandan los destinos de esta señal tomaron más whisky que aquellos que programan Europa Europa y vienen yéndose a los caños hace rato) en el cual se votaron las mejores películas "independientes" de una suculenta lista que ofrece este canal, que cada vez tiene mejor programación. Dulce y melancólico, una modesta bitter-sweet comedy de Allen, fue una de las elegidas.

    Una digresión necesaria. Hay que felicitar a Space y en especial a Manuel Trancon, quien arma este ciclo que comentaré (y a quien ya mismo debería convocar Europa Europa para reflotar su programación), por el gran ciclo de cine argentino que va por la mañana. Allí podremos disfrutar de nada más ni nada menos que Cándida, Luna de miel en Río y Yo quiero ser bataclana, con Niní Marshall o Los martes, orquídeas, con la Legrand. Son clásicos del cine nacional, películas para grabar y ver por la noche cuando no hay un joraca.

    Vie 9 SPACE 20,30 MÁS ALLÁ DEL EXORCISTA. Documental sobre la filmación de la película de Friedkin que se verá en minutos nomás. Parece que en el rodaje había fetiches y cábalas de lo más estrafalarias para que el demonio que poseía con saña a la pendejita no se les pasara a ninguno de los que formaban parte del set de filmación. Incluye también una apasionante discusión entre el director y un productor sobre la película y sobre las escenas no incluidas en el montaje final de la versión del ’73.

    Vie 9 SPACE 22 W. Friedkin EL EXORCISTA CON ESCENAS NUNCA VISTAS. El gran Italo Calvino, en su ensayo Por qué leer a los clásicos, decía que cuando uno lee un clásico por primera vez ya lo conoce. Y esto es porque él ya pertenece a la memoria de la tribu. En el caso de El exorcista, ¿quién no escuchó hablar sobre esta película, la de Linda Blair contorneándose en la cama semoviente y vomitando Alba Latex verde? De modo que cuanto menos, por esta razón, el filme de Friedkin ya es un clásico. Pero mejor dejemos en paz a Calvino (que en paz descanse, sobre todo, por la trilogía Nuestros antepasados y por Si una noche de invierno un viajero, si no las leyó, pégese un tiro o consígalas, ¿qué espera?), seamos honestos a la verdad y digamos que El exorcista quedará en la historia del cine por su carácter revulsivo –más en ésta, la versión que contiene muchas escenas que no estaban en la del 73- y por su herética iconografía que parece ideada por el turrito de Nietzsche, a quien mencionábamos no hace mucho y quien, dicho sea de paso, metió la cola ya que tiene uno de su prole en los créditos, un tal J. Nitzsche.

    Basado en un best seller, a su vez tomado de un caso real del que se anoticiará mejor al término de la película, esta provocadora obra, centrándose en el caso de una adolescente poseída por el Diábolo, retrata la ancestral lucha entre el Bien y el Mal que viene reeditándose desde Caín y Abel o desde el muchacho Zoroastro y los ejércitos de la luz y de las tinieblas.

    La escena inicial –que cobra sentido como en tantas otras películas al final del filme (así que aguante)- nos sitúa en el norte de Irak, donde se asentaba la milenaria ciudad de Nínive. La cuestión es que, inmersos en medio de un esfuerzo arqueológico ciclópeo, encontramos a decenas y decenas de tipitos desenterrando ruinas del tiempo de los Asirios (pobres, hoy vemos vana tal empresa ya que en sólo unos decenios un tal Bush se encargará, más por ignorancia que por maldad, de destruir todo aquello con una prolijidad envidiable). En ese marco se encuentra un cura de ceño fruncido, el gran Max Von Sydow, que ve el desafío del eterno e ígneo villano del tridente en cada chirimbolo rescatado. El tipo no está loco, cuanto menos no por esto. Van a ver.

    Dejamos el Cercano Oriente y nos instalamos en la anodina vida de una actriz que comparte algunos momentos con su hija, un angelito encantador. Al correr de las escenas la pendejita –Linda Blair, reconocidísima por ese papel- empieza a dejar su cándido semblante angelical para convertirse en una posesa de las más bravas. Es tan brava que la muy impúdica (que entre paréntesis se llama Regan, como el presidente, ¿ya Friedkin lo veía como un demonio?; Capo, ¡y eso que no conociste a Bush!), luego de decirle todo tipo de barbaridades a cuanto macho se le cruzaba, llega al broche de oro ¡clavándose un crucifijo en la vagina! Por ello, ante tamañas escenas, yo advierto. Devotos, abstenerse. En este sentido, como vemos, por su violencia y por sus imágenes sacrílegas, la película bien puede catalogarse como una de las más herejes de la historia, y, en una fantasía contrafáctica, de haberse proyectado en el Medioevo, seguro que iba al Index de cabeza.

    La madre, como cualquier mujer sensata, recurre en principio a la ciencia, encarnada en este caso por unos médicos que no dan pie con bola y, ante el desconcierto, el de los médicos por supuesto, éstos le recomiendan que recurra a algún sacerdote cristiano que cree en la sugestión de las palabras (sin saberlo el médico la estaba mandando a un analista, ¿no decía Freud que toda la confianza en la terapia y en la cura estaba en la sugestión por la palabra?) y que cura haciendo exorcismos como si estuviera en la época de Torquemada. Ahí va la pobre madre y cae con otro cura, éste más joven que el gran Max, que anda con algunas duditas de fe y un problema groso, se siente culpable porque su vieja murió en un sanatorio de mala muerte y él no pudo estar a su lado en aquel fatídico momento (conflicto con el cual, con dolor, me siento muy identificado ya que viví –y aún padezco- una situación similar). El curita joven tampoco puede atrapar al Luzbel escondido en el cuerpo de la ahora cada vez más monstruosa Linda Blair. Bueno, ¿y ahora?, ¿quién podrá ayudarnos? No, el Chapulín colorado, ni en pedo. Se caga todo ante Luzbelito, el demonio de Los redonditos de ricota, que es el mismo que está –y disculpen la expresión- "metido" en el cuerpito gentil de Linda, que a su vez, de linda a esta altura ya no le queda nada. Hay que llamar a alguien que sepa de demonios en serio, que no sea un sanatero ni un pelotudo como el Chapulín. Está bien que los dos visten de colorado, que quizá por esa nimia coincidencia se sienten a tomar unos tragos y hablar sobre esto de estar siempre disfrazados por la vida, y en una de esas el diablo, medio en pedo, se olvida que es diablo y deja en paz a la pobre chica. Pero no. Pues si se trata de luchar contra el Mal, ¡contra el Mal, la Hormagaaa Aaatómica! No, la Hormiga Atómica tampoco, esto es algo serio. Pero serio, serio. Una hormiguita de mierda ¿qué puede hacer? Entonces, como último recurso, ¿a quién pueden llamar sino a aquel que, desafiando al abominable Sr. Muerte con una partidita de ajedrez de morondanga en El séptimo sello de Bergman, gozándolo a más no poder, tirándole las piezas, chicaneándolo durante toda la película, logró cuanto menos postergar su propia muerte algunos días? Sí, a Max, a Super Max Von Sydow. Es lógico, si logró boludear a la Muerte en la peli de Bergman, ¿por qué no podría incluso vencer al demonio en ésta? Ahí llega Super Max, un poco demacrado, pero es Super Max, caracterizado en una de las últimas escenas como si fuera un detective de la serie negra, y agua bendita va, agua bendita viene, un salmódico recitado de la Biblia por aquí y otro por allí, objetos que vuelan por la habitación, levitación de por medio y el demonio... Ni en pedo les cuento la inesperada y deslumbrante secuencia final que bien vale la celebridad que tiene esta película. Hay que verla sí o sí. Vale la pena. Si no lo convencí con estas largas parrafadas, ¡váyase a cagar, quiere! O vaya a ver a Tinelli. Por más exorcismo que le hagamos, Ud. ya es irrecuperable.

    Vie 9 CCA 22 M. Gibson. LA PASIÓN DE CRISTO. ¿Mel Gibson director? ¡Vade retro! ¡La puta que lo re parió a este carilindo hueco! Sepan disculpar pero su película es impresentable, de modo que todo comentario "serio" sobre ella no puede menos que comenzar con un exabrupto. El imbécil de Gibson cree que con mostrar "crudamente" la Pasión y con parlamentos en arameo, hebreo o latín, logra una versión más realista. Para colmo, dice seguir "al pie de la letra" los textos sagrados, los cuales toma como textos históricos, como buen devoto recalcitrante que es (desconociendo, por supuesto, la herética afirmación borgeana según la cual La Biblia es el mejor libro de ficción de la historia). Bueno, sigámosle la corriente. Pensemos que el tipo está haciendo una transposición literal de los textos y reparemos más que nada en sus desaciertos en la dirección. Sólo ahí hay suficiente tela para cortar.

    El filme (me tienta la corrección, este término es muy noble y hasta demasiado bello para referirnos a esta bazofia) está lleno de cámaras lentas de iniciado o más bien de la más pedorra sensiblería hollywoodense (entre paréntesis, el mal uso de la cámara lenta siempre hay que agradecerlo, es la campanada que debería anunciar nuestra huida de una película ya que la impericia con este recurso es una clara muestra –quizá la más rápida también- de que estamos frente a un negado para la dirección; no fueron pocas las veces en las que quien escribe, luego de un imprudente ralenti se levantó de la butaca y emprendió la búsqueda de la salida más próxima de la sala con paso más que gimnástico, de carrera de 100 metros llanos), lleno también de escenas que no se sostienen narrativamente, de arteras incorrecciones históricas, y sobre todo, plagado de énfasis innecesarios. Aunque el director de arte o el de fotografía, para enaltecer la factura, le hayan recomendado algunas referencias al mundo de la plástica que uno puede reconocer, como La piedad, la paleta única de Caravaggio, los descendimientos célebres, bien de Rubens, bien de Velázquez; La pasión no puede ocultar su mediocridad. Tiene perlas grasas imperdibles que vale la pena ver (como el demonio, que parece sacado de un clip pop de MTV), pero ¡para matarse de risa a lo loco! Para ello hay que llegar al final donde encontramos las mejores gemas. Ahí, como era previsible, tras ver a los soldados romanos dejar al Cristo como un vacuno despellejado luego de propinarle 340.458 latigazos, cuando le martillan los clavos al Jesús de Nazaret chorrea sangre a más no poder. Y para que sintamos más "en carne propia" el dolor padecido, Gibson hace un plano detalle de una gotita de sangre cayendo por el clavo. Pero esto no es nada, la másssima de las másssimas en materia grasienta es el Cristo convertido en regadera o ducha de sangre con la que se pega una buena enjuagada un soldado romano. ¡Qué corno hace el soldado romano ahí!, ¡el de la esponjita! ¡Qué hace ese chorro infame! No se explica. No-se-ex-pli-ca. Como tantas otras escenas.

    Che, no seamos necios. Vamos a analizarla seriamente. Reconozcamos que Gibson brinda una versión melodramática de la pasión. Para ello recurre a la clásica bipartición entre el villano cruel y la víctima condenada, con sus incólumnes enemigos, ayudantes y traidores, los consabidos primeros planos para subrayar los sentimientos del eterno sufriente y la representación patética e hiperbólica (en este caso, ¿saben cuántas veces se cae Cristo en la peli de Gibson?: ¡seis veces!; a menos que los curitas que me torturaron con catequesis tantos años me hayan mentido, que yo ahora haya releído una Biblia evangélica brazuca, o lo que es peor, que los mismos Evangelios nos vengan fallados, que yo sepa, aunque no se especifice cuántas veces se cae el nazareno, todos han consensuado en la módica cantidad de tres, ¡no, seis!). Y en este punto, al estropear el melodrama, más que un inepto, Gibson es un hijo de puta. Lo es, y disculpen nuevamente mi sinceridad descarnada, porque bastardea a un género tan encantador con el que D. Sirk, V. Minnelli, R. Fassbinder, L. Visconti, F. Lang, J. Ford y J. L. Garci hicieron o hacen maravillas.

    Para ver una versión digna de la vida de Cristo, para contrarrestar tanta estupidez con aproximaciones serias, alquílese El evangelio según San Mateo de P. P. Pasolini, una versión declaradamente marxista. Para hacerla completa, hay que verla al mismo tiempo que uno hojea el último libro de Rubén Dri, El movimiento antiimperial de Jesús, con el cual, según dicen ciertas lenguas viperinas, el viejo se fue de mambo y, no contentándose con un hippie avant la lettre, un iniciador de la resistencia pacífica y la solidaridad de los desposeídos, de la reparación de las injusticias instaladas por la dominación imperial, como nos han mostrado algunos, fue más allá y nos esputa un Cristo revolucionario. Hay que decir, aunque nos cueste y mucho, que estos difamadores parece que alguna razón tienen. Si no creen, lean lo que dice en un pasaje el ex-curita tercermundista eximio lector, entre otros, de Hegel y Marx: "la resurrección puede entenderse como una práctica revolucionaria". ¡Te queremos... Dri, te queremos!, pero largá el tinto macho. En cantidades, hace mal. Vos no sos Sartre, que se mandaba mandanga, botellones de vinardo a lo loco, suculentos fuentones de café con anfetaminas de todos los colores y se escribía El ser y la nada sin pestañar y en jornadas de tres días de corrido. Por tu bien, volvé al ascetismo, Rubén. Y ojo, que no me se mal interprete. Don Rubén es un fenómeno, un docente como pocos y encima un pan de Dios, un tierno. Que haya mandado fruta en esta última ocasión no lo desacredita en absoluto, tan sólo habilita esta sarta de estupideces que estamos diciendo. Se agradece, Dri. Te debo estos dos minutos de carcajada a caballo de mi propia escritura.

    Descontando la lectura de la Biblia –libro maravilloso que no tiene nada que envidiarle a Las 1001 noches-, libro que nadie debe dejar de leer (sin alejarnos mucho de las primeras páginas, en el Génesis tenemos historias entrañables como la de José y los hermanos, la de Abraham regateando con Yahveh para que no haga pelota Sodoma y Gomorra o la de Lot y su mujer convertida en estatua de sal por desobedecer la atinada advertencia de su marido); otra opción libresca es acompañar a Pier Paolo con el mismísimo Pasolini, sí, el mismo marxista-morfeta que hizo el Evangelio. Si así prefiere, deberá conseguir el guión de una película que el maestro nunca realizó pero que nos dejó sus apuntes guionados, San Pablo. Pero no se ilusione demasiado, ésta, más que ardua, será una tarea imposible ya que no se reedita desde el ´80. Mejor pruebe con esta última recomendación, la que sigue.

    Por último, para ver una versión más delirante sobre esta época –y aunque parezca mentira más realista- alquílense La vida de Brian de los Monty Python.

    Ojo, pero no lea y vea todas estas recomendaciones sin antes matarse de risa con Gibson. Mírela, realmente vale la pena.

    Vie 9 TNT 22 S. Spilberg. LISTA DE SHINDLER o la desrecomendación del mes. Spilberg, este correcto artesano de la industria (recordemos él es sólo eso, no es un genio del cine ni mucho menos, aunque, ojo, Tiburón le salió bárbara), en este caso estetiza el horror descaradamente (peor que el famoso travelling de Kapo según Daney, mucho peor) e hizo de la Shoa un melodrama barato. ¿Hace falta recordar la ridícula escena en que el antes negrero empresario y ahora tierno salvador de judíos se reprocha no haber vendido otra de sus prendas para salvar una vida más? Mejor no lo recordemos. Están dando El exorcista por Space, ¿cómo demonios se le ocurre ver esta bazofia? ¿O Ud. es de esos que confunde mierda con chocolate?

    Sab 10 SPACE 00,30 Ch. Vanderpool. ATRAPADO POR EL MAL. N. Hawthorne escribió alguna vez lo siguiente: "¿qué diré de ella, que es hermosa o atroz? A propósito, algunos pensamos que el demonio existe, que tiene cara de mujer, de una mujer, aquella que nos hechiza y nos duele en todo el cuerpo. Otros son menos románticos y creen que existe pero no bajo este disfraz, sino que simplemente se apodera de la gente convirtiéndola en monstruos amenazantes e incontrolables. Aquí va el documental sobre la "historia real" de El exorcista, hecho a medida para aquellos que, descreyendo de los innegables misterios satánicos de la mujer, depositan su fe en supersticiones más prosaicas, y por qué no decirlo, un poco pelotudas.

    Sab 10 VOLVER 23,35 A. Abresti. EL ACTO EN CUESTIÓN. Antes de hacer películas impresentables o para la gilada como Buenos Aires viceversa o Valentín, Agresti hizo buenas películas, recordemos El amor es una mujer gorda, Luba y ésta, El acto en cuestión.

    Desde aquí ya que no reivindicamos a Agresti en su totalidad, cuanto menos rescatamos y hasta elogiamos al protagonista de esta película sólo porque lleva a cabo con hidalguía ese mandato viñesco: la apropiación de libros. Vea esta película y verá cómo una de sus escenas sirve de lección para el robo de libros, empresa que todos y cada uno de nosotros debemos llevar a cabo algún día. La semana que viene quiero verlo afanándose alguna de esas perlas perdidas que a veces encontramos en Coto. Entre paréntesis, doy fe, por propia experiencia, de que afanar libros allí es cosa de niños. Debo reconocerlo, como lector compulsivo que soy, también soy un cleptómano, más específicamente bibliómano. De modo que puedo ofrecerle una guía práctica del robo, en este caso en el supermercado del "culpable de la inflación argentina" según nuestro virolo Sr. presidente:

    1. Cuando decida realizar este loable delito (¡todo sea por la cultura!), elija un día en el que va a "llenar" el changuito. Ud. sabe, la distracción es un pilar fundamental del pillaje, así que cuanto más despelote tenga en el chango, mejor. 2. Lleve algunos papeles suyos tamaño oficio (5, 6, 7 hojitas) que harán las veces de pantalla. 3. Tome de la góndola el libro a elección: hasta no hace poco podía elegir entre el primer tomo de En busca de el tiempo perdido de Proust, El caos del gran Wilcock o incluso uno de Cormac McCarthy. 4. Coloque el libro que pronto será suyo sin pagar un peso debajo de las "hojitas-pantalla". 5. Haga la cola como cualquier cristiano y deposite en la cinta loca todo como lo hace siempre. 6. Eso sí, en el medio del desalojo changueril, como quien no quiere la cosa, refiriéndose a la cajera con buena cara de boludo al el grito de guerra de "estas hojas son mías, ¿las paso?", extráigalas (con el libro debajo, ahí escondido, por supuesto, no sea gil, no se va a olvidar el libro que quiere robarse) y póngalas del lado de la frontera donde "de este lado está todo pago". ¿Vio que era fácil? En otra ocasión le doy consejos para hacer lo propio en ámbitos más selectos y de mayor complejidad a la hora de la apropiación.

    Dom 11 20 hs. Brindando un servicio al pobre cinéfilo desamparado ante el basural, aprovechamos para recomendar el Cineclub Eco (Corrientes 4940, 2do. piso E, Tel: 4854-4126) en donde, por la módica suma de cinco manguitos, los cuales incluyen la asistencia a la tertulia posterior a la proyección en donde se desmenuza la película, donde aprendemos los giles que caímos ahí por equivocación; los domingos de diciembre se proyectará la trilogía de los colores de Kieslovsky.

    Susan Sontag en Contra la interpretación se preguntaba, y respondía negativamente, si era necesario, hasta imperioso que elijamos entre los Rolling Stones y Bach. Desde aquí, recordando y retrucando con una impertinencia desfachatada a esta intelectual única, haremos una analogía brutal (así que no me la critique): si Ud. está entre el Blockbuster (que, como puede leerlo, lleva inscripta ya en su marca el sello de la bosta que promueve) y un Cineclub, debe elegir. Sí, debe elegir. Pues elija este foro realmente acogedor atendido por una gente maravillosa que sabe de cine en serio. Este que escribe, si es que sabe algo de este arte magnífico, en gran medida se lo debe a los encantadores anfitriones de esta hogareña sala.

    Dom 11 F & A 22 R. Polanski. PERVERSA LUNA DE HIEL. Sus últimos filmes, La última puerta y El pianista –filmes menores a comparación de El cuchillo bajo el agua o Repulsión- parecen desmentir aquella lacónica definición que lo ubica como "un cineasta de la crueldad". Perversa luna de hiel es de esas películas que entran en esta definición meridiana de sus intenciones. El involucrado en los turbios vericuetos del deseo es el todavía chiquilín H. Grant, aquel que seguiría por este camino no sólo en el cine (Crash, por ejemplo) sino también en la vida real. ¿Se acuerdan cuando lo engancharon in fraganti en su propio auto enfiestado con una negra catinga?

    Dom 11 RETRO 22 M. Scorsese. TORO SALVAJE. Junto con Taxi driver quizá la mejor película de Scorsese. Con R. De Niro. Seguro, en una copia impecable como siempre nos ofrece Retro.

    Dom 11 ISAT 22,05 D. Aronofsky. REQUIEM PARA UN SUEÑO. Segundo y excelente filme del director de Pi. Con una multiplicidad de recursos envidiable que incluye el montaje paralelo, las escenas oníricas y el montaje vertiginoso de imágenes (y que con su repetición no es redundante, como ocurría, por ejemplo, con Corre Lola corre, una película menor), en ella asistimos a la destrucción de una madre y su hijo a causa de dos tipos de drogas bien distintas pero igualmente letales. Aronofsky, retratando el descenso a los infiernos de un joven por el submundo de la droga, lleva a cabo una crítica feroz a yankilandia en donde la búsqueda del éxito y la figura perfecta es un narcótico no menos dramático que la cocaína o los ácidos.

    Lun 12 EUROPA 19,40 F. Truffaut. EL ÚLTIMO SUBTE. ¡Maravilla de Truffatut! Una de sus últimas películas (sólo filmó dos después de ésta). En la París ocupada por los nazis el director de una compañía de origen judío seguirá dirigiendo la obra escondido en el sótano, esperando poder huir. Pero la mujer –rápida como todas- en el escenario (¡a metros de su propio marido!) se enamora de su partenaire, un partidario de la resistencia. Truffaut para este filme "se quedó sin actores" (especialmente nadie quería representar a los nazis, y bueno, los franchutes son tan sensibles, todavía les dolía la ocupación), convocó a unos pirulos que no los conoce nadie: C. Deneuve, G. Depardieu y J. Poiret. Sólo por ellos, vale la pena ¿no?

    Entre paréntesis, yo no sé quién es el pobre programador de Europa Europa, a quien a esta altura ya tengo de hijo. Ese tipo está peor que yo, cosa que es mucho decir porque estoy con una depre bárbara. ¡Macho! ¿Por qué ponés las buenas películas en estos horarios infames y los bodrios a las 22hs.? Si perdés el trabajo en breve, después no digas que no te avisé.

    Lun 12 RETRO 22 e. Kazan. AL ESTE DEL PARAÍSO. Viejazo que hay que ver. Con J. Dean. La vi hace mucho así que todo lo que diga va a ser sanata. Veámosla y el mes que viene le sanateo "con fundamento".

    Lun 12 TFZ 22 A.G. Iñárritu. AMORES PERROS. Con la misma dosis de rigor narrativo e impronta documentalizante de otras obras del cine latinoamericano contemporáneo, este filme vertiginoso cruza tres historias en un choque automovilístico. La primera de ellas, la mejor, tiene una potencia pocas veces vista (comentario machista: las chicas no deberían perderse a Gael García Bernal, de soberbia actuación, por cierto). La segunda, una nimiedad absoluta. La tercera, propia de un señor reaccionario, como lo es don Inárritu -ex-militante del PRI-, no es azaroso que hoy esté filmando en Hollywood.

    Mar 13 CIUDAD ABIERTA 22 María Pía López. LA CALDERA. A pesar del último traspié (no importa María Pía, un tropezón no es caída) en el cual el infumable Néstor García Canclini empezó haciendo un repaso de su vida intelectual y terminó mandándonos a dormir a los pocos que lo veíamos esperanzados en que se equivocara y se le cayera una idea, seguimos recomendando el programa de entrevistas de María Pía López en el que gozamos de aproximadamente una hora de agudas reflexiones sobre la cultura, la teoría política, la literatura y la historia nacional. Hace años que no se veían entrevistas como estas. Ya desfilaron, entre otros, Héctor Schmucler, la china Ludmer, don bigotón David Viñas, Ernesto Laclau, Beatriz "la Coca" Sarlo, Tulio Halperin Donghi, L. Rozichner (no confundir con el hijo, ¡por favor!), Horacio González o el bibliotecario Lito Cruz según Elsa Kalish, y Nicolás Casullo, alias Chapatín-PCPC, según esta misma ácida y encantadora mezcla de Aira, Laiseca, Polino y Tato Bores que podemos disfrutar todos los meses en este site.

    La caldera va por todos los martes a las 22 hs., con repetición los domingos a las 18 hs. Imperdible. Eso sí, largue el pochoclo y despabílese porque en estas charlas lo van a zarandear de Sarmiento a Hegel, de Heidegger a Toni Negri o de Borges a Fogwill.

    Mie 14 AXN 22 S. Coppola. LAS VÍRGENES SUICIDAS. Más que digna ópera prima de la hijita de otro de los gordos del cine: Coppola. La revista de cable no tiene la más puta idea de qué se trata esta película. ¡De comedia, señores de Multicanal, ésta no tiene ni medio!

    Mie 14 ISAT 23 P. T. Anderson. MAGNOLIA. Continúa el ciclo de "las mejores pelis de los críticos", en el que, como le conté, participé, y del cual me avergüenzo por haberme puesto a la altura de críticos de fuste que admiro (y a quienes, descaradamente, les saqué el premio: unos DVDs de los filmes elegidos) como Ricagno, Oubiña, Aguilar, Amado, Pauls, Schwarzbock o Wolf. Sres. de Isat, la próxima que organicen un concurso de críticos háganlo con voto calificado, así la cosa es más seria.

    En este caso, una película coral (aunque esta denominación exude delirios de grandeza, sólo refiere al simplote arte de cruzar historias, no más que eso) totalmente recomendable con T. Cruise y J. Moore.

    Juev 15 UNC 22 M. Scorsese. PANDILLAS DE NUEVA YORK. La última película de Scorsese estrenada hace un par de años en cine en la que, situándose en su amada Nueva York, retrata el nacimiento de quien es hoy el Imperio.

    Juev 15 23,50 José Luis Barci. EL ABUELO. Garci es un director definitivamente extemporáneo. En el mundo posmoderno y ante la promiscuidad de estilos en todas las ramas del arte, él es un clásico pertinaz, hecho y derecho. Tal es así que por su rigurosidad en los encuadres, en la iluminación y la fotografía, en el aura que desgrana de cada uno de sus personajes y por su sutil aprovechamiento de la profundidad de campo, Garci bien puede considerárselo como un director resucitado del tiempo de oro de Hollywood. Baste como prueba aquella maravillosa You are the one (una historia de entonces), melodramón que todo amante del género no debe ver al menos una vez al año, como decía Sontag de Satantango de Bella Tarr. De You are recuerdo una frase que es cursi –como todo en un melodrama- y a la vez fatal: "las heridas que no se ven son las peores", decía, con razón, una de las criadas, quienes junto con los niños y los ancianos, son personajes privilegiados en toda su filmografía. Este extraordinario director es, me animo a decirlo, junto con Almodóvar –de quien, por el clasicismo de Garci, es su reverso, su contracara-, uno de los maestros del melodrama español. En ésta, una de sus joyas, una tierna rubiecita le confiesa al abuelo algo que guardo en mi memoria, otro de los tantos clisés del melodrama, rosario de clisés por excelencia; en este caso, centrado en un tópico del género: el desamor. Ella dice en una de las primeras escenas: "por algún tiempo no lo amé, pero en ningún momento dejé de quererlo" (este mes, hecho pelota por cuestiones de sentimentales, los programadores se han confabulado para poner escenas que me rompan el corazón y por qué no, las pelotas también; ¿qué les hice?, ¡sólo los mandé en cana un par de veces, che!). Para luego cerrar lapidariamente con una definición no menos fatal: "el amor es destructivo". ¿Por qué recuerdo expresamente estos pasajes y no otros? No por esos alardes de falsa erudición y de "memoria de elefante" de los que vanamente me jacto, sino porque me tocan muy, muy de cerca. ¿Y acaso a quién no toca de cerca, ahí directo al corazón, un buen melodrama?

    Aquí Fernando Fernán Gómez, en algunos encuadres con un aire de personaje de Rembrandt, y por sobre todo con mucho del viejo Tolstoi en su caracterización de un conde ansioso por descubrir cuál de sus nietas es la legítima y cuál la bastarda a fin de dejarle la herencia a la primera –por supuesto-, como siempre, está impagable.

    Hombre de letras, quien escribe no puede dejar pasar una escena entrañable. Me refiero al paseo del abuelo y el preceptor por el bosque en el cual, ante la alabanza de Shakespeare por parte del primero, expresamente de su célebre monólogo en el que Hamlet se pregunta sobre la delgada línea que separa al sueño de la muerte, y ante su consiguiente descrédito para con Calderón de la Barca por aquello de que "la vida es sueño", el anciano preceptor, con tino, sube la apuesta contra el pobre Calderón agregando que a éste le faltaba la "pizca" de Lope, cosa que, entre nosotros, y que no salga de aquí, es cierta de acá a la China más que nada porque Lope era un jodón bárbaro. Pero para no dejar mal parado al autor de La dama duende y El alcalde de Zalamea, un escritor soberbio, transcribo un pasaje de aquella obra en la que Segismundo, sin saberlo por cierto, se erigía como precursor de nuestro Tiresias de las letras:

      Sueña el rico en su riqueza,
    que más cuidados le ofrece;
    sueña el pobre que padece
    su miseria y su pobreza;
    sueña el que a medrar empieza,
    sueña el que afana y pretende,
    sueña el que agravia y ofende,
    y en el mundo, en conclusión,
    todos sueñan lo que son,
    aunque ninguno lo entiende.
    Yo sueño que estoy aquí,
    de estas prisiones cargado;
    y soñé que en otro estado
    más lisonjero me vi.
    ¿Qué es la vida? Un frenesí.
    ¿Qué es la vida? Una ilusión,
    una sombra, una ficción,
    y el mayor bien es pequeño;
    que toda la vida es sueño,
    y los sueños, sueños son.
     

    Calderón de la Barca (1600-1681)

      El final es conmovedor y aleccionador: con respuestas a preguntas tales como: "entre el amor y el honor, ¿qué debemos elegir?"; como todo en un melodrama digno de tal nombre. Si se lo pierde, resucite a Calderón y vaya a confesarse con él. Pero para mí, Ud. no tiene perdón de Dios.

      Sab 17 RETRO 23 Fleming. LA REINA DEL ESPACIO SIDERAL. Delirante clásico de la ciencia ficción de fines de los ’50 nada más ni nada menos que con Zsa Zsa Babor, quien interpreta a una habitante del planeta Venus, planeta a la sazón (zaraza, ¡guarda con Zsa, Zsa!) de aquel mítico paraje de los griegos, el de las Amazonas, que está poblado únicamente por mujeres. Entre paréntesis, ¿saben qué hacían las muy turritas Amazonas, aquellas que serán heroínas de todo el concurso feminista? Mutilaban a sus hijos varones al nacer, volviéndoles ciegos y cojos, y otros dicen que redondamente los mataban. En determinadas épocas se unían con extranjeros para perpetuar la raza guardando solamente en sus filas los hijos de sexo femenino, a quienes le cortaban uno de sus senos (¡vade retro!, ¡cómo se nota que no pensaban en nosotros, los hombres!), guerreras como eran, para que no estorbase en la práctica del arco o en el manejo de la lanza, costumbre que, según Grimal –de quien estoy robando todo esto-, explicaba su nombre: "las que no tienen seno".

      Dom 18 20 hs. Brindando un servicio al pobre cinéfilo desamparado ante el basural, aprovechamos para recomendar el Cineclub Eco (Corrientes 4940, 2do. piso E, Tel: 4854-4126) en donde, por la módica suma de cinco manguitos, los cuales incluyen la asistencia a la tertulia posterior a la proyección en donde se desmenuza la película, donde aprendemos los giles que caímos ahí por equivocación; los domingos de diciembre se proyectará la trilogía de los colores de Kieslovsky.

      Susan Sontag en Contra la interpretación se preguntaba, y respondía negativamente, si era necesario, hasta imperioso que elijamos entre los Rolling Stones y Bach. Desde aquí, recordando y retrucando con una impertinencia desfachatada a esta intelectual única, haremos una analogía brutal (así que no me la critique): si Ud. está entre el Blockbuster (que, como puede leerlo, lleva inscripta ya en su marca el sello de la bosta que promueve) y un Cineclub, debe elegir. Sí, debe elegir. Pues elija este foro realmente acogedor atendido por una gente maravillosa que sabe de cine en serio. Este que escribe, si es que sabe algo de este arte magnífico, en gran medida se lo debe a los encantadores anfitriones de esta hogareña sala.

      Dom 18 DNY 23,30 T. Burton. EL EXTRAÑO MUNDO DE JACK. Llamado Nightmare before Christmas, esta es la oscura y bellísima (como todas sus obras menos la impresentable El planeta de los simios) película de animación de Burton en la que rinde homenaje a la Navidad y Halloween, momentos que, según sus propias palabras, siempre recordó con cariño.

      Mar 20 VOLVER 22 D.Tinayre. LA MARY. De las características encantadoras y encantatorias de esa preclara diva del espectáculo que es la "Su" Giménez, por sobre todas ellas se destaca su ingenuidad, cifrada en su espontánea y ahora clásica repregunta "¿un dinosaurio vivo?". Aquí la "Su" ya despuntaba como ingenua contumaz frente a Carlos Monzón cuando, despistada, en "su" mundo, no sospechó que en plena filmación de una escena donde el morocho debía "demostrarle su estimación" a la rubia ("¡con verosimilitud!, ¡que sea creíble, Carlos!", le gritaba el "director"), el campeón mundial le apoyase el atributo que lo hacía un macho latino con todas las letras.

      Hace poco escuché una anécdota que, aunque no opaque al campeón, cuanto menos lo pone en ridículo. La anécdota reza así. Cuenta la leyenda que un día estaba ese gran dandy-grasa que es Cacho Castaña dale que dale con la Su en la mismísima casa de Monzón y Su. De repente, se escucha el ruido del motor de un auto: llega el campeón. Como Susana siempre estuvo forrada en guita, su casa era prácticamente una mansión, de modo que Cacho tuvo tiempo para vestirse rápidamente, saltar cual felino a la cochera y esconderse a las apuradas en el baúl de su propio auto, el cual era mirado por Monzón con suma desconfianza y lo hacía pensar en cosas como: ese auto no es mío ni de Su, ¿de quién podrá ser?

      Así escapó de la mano más pesada de aquel momento. ¡Eso es un gigoló! Aquel que arriesga hasta su vida por compartir un momento erótico con una mujer. Desde aquí, nuestra admiración al gran Cacho. Pero por hoy veamos al gran campeón en una actuación digna, no tan buena como la famosa y ya célebre de los ruleros con Favio en Soñar, soñar, pero respetable al fin.

      Mar 20 CIUDAD ABIERTA 22 María Pía López. LA CALDERA. A pesar del último traspié (no importa María Pía, un tropezón no es caída) en el cual el infumable Néstor García Canclini empezó haciendo un repaso de su vida intelectual y terminó mandándonos a dormir a los pocos que lo veíamos esperanzados en que se equivocara y se le cayera una idea, seguimos recomendando el programa de entrevistas de María Pía López en el que gozamos de aproximadamente una hora de agudas reflexiones sobre la cultura, la teoría política, la literatura y la historia nacional. Hace años que no se veían entrevistas como estas. Ya desfilaron, entre otros, Héctor Schmucler, la china Ludmer, don bigotón David Viñas, Ernesto Laclau, Beatriz "la Coca" Sarlo, Tulio Halperin Donghi, L. Rozichner (no confundir con el hijo, ¡por favor!), Horacio González o el bibliotecario Lito Cruz según Elsa Kalish, y Nicolás Casullo, alias Chapatín-PCPC, según esta misma ácida y encantadora mezcla de Aira, Laiseca, Polino y Tato Bores que podemos disfrutar todos los meses en este site.

      La caldera va por todos los martes a las 22 hs., con repetición los domingos a las 18 hs. Imperdible. Eso sí, largue el pochoclo y despabílese porque en estas charlas lo van a zarandear de Sarmiento a Hegel, de Heidegger a Toni Negri o de Borges a Fogwill.

      Mie 21 ISAT 23 G. Noé. IRREVERSIBLE. Lo sabemos, Gaspar Noé, el enfant terrible hijo del pintor Yuyo Noé, radicado en Francia hace años, es un provocador. Cuando presentó Solo contra todos, lo menos que se dijo de él, tanto en Francia como aquí, era que representaba el más repudiable fascismo. Con Irreversible, obra que levantó gran revuelo en Cannes, se lo acusó de obsceno por filmar una violación en tiempo real. Aquellos que lo hicieron no vieron que la violencia de esa violación (imperdible, por favor, toda mujer y todo hombre –y más aquellos que vemos en las minas más un hecho milagroso que el alarde de un cuerpito gentil- deben ver esta escena) puede ser vista también no tanto como un alegato contra el abuso de la mujer, eso lo hace hasta un perejil como K. Loach y hasta podría hacerlo S. Spilberg, sino como una reflexión moral más densa, y para verlo de este modo preste atención al momento en el que el novio "cobrará" venganza contra "el violador".

      El filme está narrado de atrás para adelante. De modo que empezamos viendo a la mina después de la salvajada sin nombre. Es irreprochable de principio a fin. No, mejor dicho, de principio hasta la anteúltima escena porque, como dice Diego Cousido –un amigo de la casa que siempre tiene reflexiones muy agudas, más cuando está en pedo-, la última es de un corte meloso que borra con el codo todo el patetismo que reflejó con la mano. ¿Hace falta mostrar a la parejita feliz con un embarazo en puerta para repudiar al cerdo abusador? Es una pregunta retórica, así que no se quede pensando en ella para contestarla ¡Salame!

      Mie 21 VOLVER 23 E. Sapir. PICADO FINO. Junto con La ciénaga y La libertad, este filme –hecho por uno de los mejores cámaras de nuestro país (hacer la cámara de una peli no es fácil, y, según dicen, Sapir es uno de los más diestros en este arte, por algo lo llamaron otros amigotes del nuevo cine para trabajar en sus respectivos filmes)-, conforma la "santísima trinidad del nuevo cine argentino", trinidad erigida sólo por mí, ojo. Si Ud. es de esos viejos que sigue pensando que el cine argentino es una bosta, si todavía cree que siguen filmando basuras como las de los ´80, tiene que ver cualquiera de estas tres películas para no seguir perseverando en ese mayúsculo error. Empiece con Picado fino, un filme de un director suerte de Godard, Bresson, Vertov y Einsestein de estas tierras.

      Después de robar a tantos, no viene mal robarme a mí mismo. Extraigo unos pasajes de algo que todavía no publiqué:

      Como Pizza birra, faso en el campo del neoneorealismo, Picado fino (1994) –ópera prima de Esteban Sapir que previo a su estreno comercial en 1998 ya se había ganado un lugar "de culto"- marca un hito dentro del nuevo cine argentino. Este "monstruo" (en palabras del propio director) narra una historia convencional (un joven judío del conurbano bonaerense con su novia embarazada, desconcertado y con anhelos de fugarse al Norte, se va a la ciudad donde su amante le ofrece un arriesgado trabajo con un dealer) pero con un formato de carácter fuertemente vanguardista. De una marcación actoral que hace explícito el borramiento de toda expresión emocional, con una poética de raros encuadres, y, por sobre todas las cosas, que rompe con las reglas de la sintaxis cinematográfica convencional, la de Sapir –egresado del Centro de Experimentación para la Realización Cinematográfica- configura una estética que abrió una línea de fuga en el nuevo cine.

      Vale tomar sólo un aspecto –en este caso tomaremos los planos- para mostrar la radicalidad de su obra. En Picado fino hay planos detalle de manos que vienen, que van, que piden dinero, que lo dan, que se despiden. Planos estáticos –de registro fotográfico- sin perspectiva y con personajes petrificados ante la cámara. Planos detalle de señalizaciones que hacen las veces de separadores. Planos cortos (todos), que no superan los cuatro minutos, que pasan rápido, muy rápido. Planos cortados, que rebanan caras, cuerpos y objetos. Primeros planos que, mientras el actor habla a cámara, ocultan su boca. Planos insólitos: los personajes, en más de una oportunidad, hablan de espaldas a cámara. Todo se sucede con la hipnótica rapidez de un video juego que acumula 1.500 planos en sólo ochenta minutos de película; algo poco habitual, como es sabido.

      Una joya.

      Vie 23 A & E 22 B. Edwards. LA FIESTA INOLVIDABLE. P. Sellers, interpretando a un actor hindú –que tiene más de pelotudo que de actor y nada de hindú-, arma un bolonqui padre en una fiesta de los capos de la industria del cine. Una maravilla imperdible desde la primer escena, la de la trompeta, esa que Ud. recuerda bien. Y si no la recuerda, no es la esclerosis, es que no la vio. Aproveche y véala.

      Vie 23 TNT 22 F. Bielinsky. NUEVE REINAS. Algunos pensaron (yo en parte) que Bielinsky había hecho un gran trabajo con esta película –en la que, entre paréntesis, ama hasta el plagio a otra de D. Mamet-, desde la cual rescataba al cine industrial argentino, que venía siendo vergonzante en los últimos años, hasta situarlo en un lugar más que digno. Además, con el estreno de El aura, su segundo filme, aquellos que nos presentábamos timoratos frente a la perfecta factura de aquel filme, desconfiando porque sólo era "un buen producto de la industria", no podemos menos que sucumbir ante la evidencia de que estamos ante un realizador genial (la escena final de El aura, ya queda como una de las mejores de la historia del cine argentino). Bravo por Bielinsky y también, de paso, por Zifrón, dos directores que dejan muy bien parada a nuestra industria cinematográfica.

      Dom 25 20 hs. Brindando un servicio al pobre cinéfilo desamparado ante el basural, aprovechamos para recomendar el Cineclub Eco (Corrientes 4940, 2do. piso E, Tel: 4854-4126) en donde, por la módica suma de cinco manguitos, los cuales incluyen la asistencia a la tertulia posterior a la proyección en donde se desmenuza la película, donde aprendemos los giles que caímos ahí por equivocación; los domingos de diciembre se proyectará la trilogía de los colores de Kieslovsky.

      Susan Sontag en Contra la interpretación se preguntaba, y respondía negativamente, si era necesario, hasta imperioso que elijamos entre los Rolling Stones y Bach. Desde aquí, recordando y retrucando con una impertinencia desfachatada a esta intelectual única, haremos una analogía brutal (así que no me la critique): si Ud. está entre el Blockbuster (que, como puede leerlo, lleva inscripta ya en su marca el sello de la bosta que promueve) y un Cineclub, debe elegir. Sí, debe elegir. Pues elija este foro realmente acogedor atendido por una gente maravillosa que sabe de cine en serio. Este que escribe, si es que sabe algo de este arte magnífico, en gran medida se lo debe a los encantadores anfitriones de esta hogareña sala.

      Dom 25 ISAT 22,05 J. Medem. LUCÍA Y EL SEXO. Luego de Ficciones es obvio que el cieguito no iba a escribir algo igual, es prácticamente imposible llegar a la perfección más de una vez. Los únicos que me vienen a la mente que desdicen estas palabras son Andrei Tarkovski y Sebastian Bach, que en cada película, en cada pieza musical, llegaban al Absoluto sin transpirarse. Bueno, algo parecido a lo que le pasó a Georgie (o lo que le ocurrió a Rulfo, ¿por qué se creen que escribió dos libritos –mayúsculos, por cierto- y no escribió nada más?) le sobrevino a Medem, director de las excepcionales La ardilla roja, Vacas y Tierra, películas éstas una mejor que la otra. Después de Los amantes del círculo solar, su más preciada perla, y película inmediatamente anterior a Lucía y el sexo, su último filme de ficción (a ésta sólo le sobrevino un documental titulado Pelota vasca que generó mucho revuelo en España, lugar donde reside este magnífico realizador), es difícil hacer algo que llegue a tal grado de perfección. Para muchos éste fue un bajón demasiado brusco. Para quien escribe, un amante del cine de este vasquito, no lo es tanto. Aquí están nuevamente, y en muy buena forma, todas sus obsesiones: el amor-pasión, la naturaleza y sus ciclos, los cruces inesperados en nuestra vida. Un peliculón, che. No será Los amantes..., pero está buenísima.

      Lun 26 EUROPA 00,05 (domingo trasnoche) T. Stoppard. ROSENCRANTZ Y GUILDENSTERN ESTÁN MUERTOS. El libro de los seres imaginarios de Borges se perdió este monstruo encantador fruto de la cruza delirante (como no puede ser de otra manera) entre Hamlet y Beckett. Excelente.

      Lun 26 SPACE 00,05 W. Wenders. TAN LEJOS, TAN CERCA. En esta secuela de Las alas del deseo, la cual fue seguramente su mejor película, encontramos nuevamente los angelitos en blanco y negro que, mientras leen nuestros pensamientos y reflexionan sobre la condición humana, acompañándonos en nuestro aciago transitar por la tierra, entretanto les agarran unos deseos locos de volver a percibir el tiempo, los colores, sabores, fragancias, el amor; placeres que con el pasaje a la eternidad les están vedados in eternum. Además de compartir algunos actores y personajes como Bruno Ganz y Columbo, por lo menos la primera parte del filme mantiene ese encanto tan particular y esa profunda mirada metafísica que tenía su predecesora. Eso sí, al promediar el filme, a Wenders la historia se le va a la mierda y termina en cualquier cosa. Igualmente, a falta de Las alas, bien vale la pena volver al Wenders de hace unos años.

      Ah, ganó en Cannes. Pero eso, como sabemos, no tiene mucha importancia ya que Cannes hace tiempo que no es lo que era. ¿Acaso no recuerda que el gordo Moore, que de cineasta no tiene ni un gramo, no hace mucho con Farenheit 9/11 ganó esa preciada estatuilla?

      Lun 26 RETRO 22 N. Ray. REBELDE SIN CAUSA. El clásico de la historia del cine con James Dean.

      Mar 27 CIUDAD ABIERTA 22 María Pía López. LA CALDERA. A pesar del último traspié (no importa María Pía, un tropezón no es caída) en el cual el infumable Néstor García Canclini empezó haciendo un repaso de su vida intelectual y terminó mandándonos a dormir a los pocos que lo veíamos esperanzados en que se equivocara y se le cayera una idea, seguimos recomendando el programa de entrevistas de María Pía López en el que gozamos de aproximadamente una hora de agudas reflexiones sobre la cultura, la teoría política, la literatura y la historia nacional. Hace años que no se veían entrevistas como estas. Ya desfilaron, entre otros, Héctor Schmucler, la china Ludmer, don bigotón David Viñas, Ernesto Laclau, Beatriz "la Coca" Sarlo, Tulio Halperin Donghi, L. Rozichner (no confundir con el hijo, ¡por favor!), Horacio González o el bibliotecario Lito Cruz según Elsa Kalish, y Nicolás Casullo, alias Chapatín-PCPC, según esta misma ácida y encantadora mezcla de Aira, Laiseca, Polino y Tato Bores que podemos disfrutar todos los meses en este site.

      La caldera va por todos los martes a las 22 hs., con repetición los domingos a las 18 hs. Imperdible. Eso sí, largue el pochoclo y despabílese porque en estas charlas lo van a zarandear de Sarmiento a Hegel, de Heidegger a Toni Negri o de Borges a Fogwill.

      Mar 27 VOLVER 23,40 Saslavsky. LAS RATAS. El director de La fuga hace una soberbia transposición de uno de los textos más importantes de nuestra literatura, una de las pocas obras de Pepe Bianco. Entre paréntesis lea a este animalito de la narrativa nacional, uno de esos que amó a H. James de la misma manera que Bielinsky a Mamet, "hasta el plagio", como decía nuestro Tiresias de la literatura. Con A. Alcón como protagonista.

      Mie 28 CCA 22 T. Malick. LA DELGADA LÍNEA ROJA. Como La patrulla infernal de Kubrik, hay filmes que el mote de "película antibélica" les queda chico, porque ellas son algo más que un alegato, una declaración política. En este caso Malick, con un ritmo acompasado y melancólico, situado en el teatro de operaciones de una guerra, entre otras cosas, reflexiona sobre una de nuestras mayores canalladas: la destrucción no sólo del prójimo sino de nuestra casa, nuestro propio mundo. ¡Im-per-di-ble!

      Mie 28 FOX 22 P. Park. POLLITOS EN FUGA. Con una iconografía que remite a los campos de concentración, esta película de animación con muñecos en plastilina habla, aunque parezca mentira, sobre la alienación, el capitalismo global y la revalorización de la utopía. Este filme, que como Shrek, es algo más que una película infantil, bien vale para ilustrar unas palabras de Daney: "la condición humana y la carnicería industrial no son incompatibles". Cinéfilos, a prepararse para encontrar citas cinematográficas. Está llena.

      Mie 28 ISAT 23 T. Mike. AUDITION. ¿Vio que hace ya unos años se pusieron de moda las pelis de terror ponjas? Bueno, si no vio, vea. Aquí continúa el ciclo de "pelis elegidas por los críticos" de Isat con una de este rubro.

      Aproveche esta ocasión para ver juntos nada más ni nada menos que al levantisco Sei-Nel-Ding, Chi-Hoang-Ti (el mismísimo espíritu del emperador de la Muralla China), Lao Tse, Da-Niel-Ling (un profesor universitario que supo ser director del suplemento Radar Libros y ahora anda prófugo por México), el sobrino de Confucio llamado Kung-Fu y Chuang Tzu, el de la mariposa de Borges, el boludo que al despertar no sabía si era Chuag Tzu que soñaba ser una mariposa o una mariposa que soñaba ser Chuag Tzu. ¿Por qué será que, ante estos nombres, pienso que Borges, enfundado en su falsa erudición, se debe estar revolcando en su tumba?

      Juev 29 TNT 22 T. Burton. ED WOOD. Cuando escribió sobre el camp la Sontag se olvidó de mencionar a esta rara avis que nos enfrenta a eso de que "de tan malo es buenísimo". Con Plan nueve del espacio sideral como película paradigmática, Ed Wood es considerado como el peor director de la historia del cine. En sus películas uno se da cuenta (y a él no le importaba, todo lo contrario, le encantaba que nos demos cuenta) de que todo es artificial, incluso los actores que son de madera balsa, o mejor dicho, de cartulina (el cartón es un material muy noble para referirnos a estos alcornoques). Valga sólo un ejemplo: los actores de Wood se tiran al piso antes de que le disparen los villanos o los extraterrestres. ¡Bravo maestros! Pero antes de sacar conclusiones apresuradas, una aclaración. Según un amigo mío y de esta casa que sabe un toco de cine (no como yo que soy un sanatero), Dieguito Cousido, esta idea se forjó porque aquellos que así ubican a este tierno mamarracho, seguro, pero seguro no habían visto cine argentino (cine previo al "nuevo cine argentino", claro, aquí no somos viejos retrógrados como el de ñ, J. Carnevale; si pecamos es por estupidez pero no por espíritu reaccionario y necedad absoluta como ese zapato). Mi amigo tiene razón, Palito le pelea palmo a palmo el infausto galardón. ¡Algún día serás reivindicado Palito! Desde aquí nuestro voto de confianza (en gran parte porque sos peronista). No hay dudas, sos el peor porque sumás otros rubros como el canto y la política. El otro te ganó el premio nada más que porque es yankee. Bueno, me fui al carajo. Aquí T. Burton, un freak del cine le hace un homenaje al freak número uno. Hay que verla y grabarla. Con M. Landau.

      Jue 29 SPACE 22 W. Friedkin EL EXORCISTA CON ESCENAS NUNCA VISTAS. El gran Italo Calvino, en su ensayo Por qué leer a los clásicos, decía que cuando uno lee un clásico por primera vez ya lo conoce. Y esto es porque él ya pertenece a la memoria de la tribu. En el caso de El exorcista, ¿quién no escuchó hablar sobre esta película, la de Linda Blair contorneándose en la cama semoviente y vomitando Alba Latex verde? De modo que cuanto menos, por esta razón, el filme de Friedkin ya es un clásico. Pero mejor dejemos en paz a Calvino (que en paz descanse, sobre todo, por la trilogía Nuestros antepasados y por Si una noche de invierno un viajero, si no las leyó, pégese un tiro o consígalas, ¿qué espera?), seamos honestos a la verdad y digamos que El exorcista quedará en la historia del cine por su carácter revulsivo –más en ésta, la versión que contiene muchas escenas que no estaban en la del 73- y por su herética iconografía que parece ideada por el turrito de Nietzsche, a quien mencionábamos no hace mucho y quien, dicho sea de paso, metió la cola ya que tiene uno de su prole en los créditos, un tal J. Nitzsche.

      Basado en un best seller, a su vez tomado de un caso real del que se anoticiará mejor al término de la película, esta provocadora obra, centrándose en el caso de una adolescente poseída por el Diábolo, retrata la ancestral lucha entre el Bien y el Mal que viene reeditándose desde Caín y Abel o desde el muchacho Zoroastro y los ejércitos de la luz y de las tinieblas.

      La escena inicial –que cobra sentido como en tantas otras películas al final del filme (así que aguante)- nos sitúa en el norte de Irak, donde se asentaba la milenaria ciudad de Nínive. La cuestión es que, inmersos en medio de un esfuerzo arqueológico ciclópeo, encontramos a decenas y decenas de tipitos desenterrando ruinas del tiempo de los Asirios (pobres, hoy vemos vana tal empresa ya que en sólo unos decenios un tal Bush se encargará, más por ignorancia que por maldad, de destruir todo aquello con una prolijidad envidiable). En ese marco se encuentra un cura de ceño fruncido, el gran Max Von Sydow, que ve el desafío del eterno e ígneo villano del tridente en cada chirimbolo rescatado. El tipo no está loco, cuanto menos no por esto. Van a ver.

      Dejamos el Cercano Oriente y nos instalamos en la anodina vida de una actriz que comparte algunos momentos con su hija, un angelito encantador. Al correr de las escenas la pendejita –Linda Blair, reconocidísima por ese papel- empieza a dejar su cándido semblante angelical para convertirse en una posesa de las más bravas. Es tan brava que la muy impúdica (que entre paréntesis se llama Regan, como el presidente, ¿ya Friedkin lo veía como un demonio?; Capo, ¡y eso que no conociste a Bush!), luego de decirle todo tipo de barbaridades a cuanto macho se le cruzaba, llega al broche de oro ¡clavándose un crucifijo en la vagina! Por ello, ante tamañas escenas, yo advierto. Devotos, abstenerse. En este sentido, como vemos, por su violencia y por sus imágenes sacrílegas, la película bien puede catalogarse como una de las más herejes de la historia, y, en una fantasía contrafáctica, de haberse proyectado en el Medioevo, seguro que iba al Index de cabeza.

      La madre, como cualquier mujer sensata, recurre en principio a la ciencia, encarnada en este caso por unos médicos que no dan pie con bola y, ante el desconcierto, el de los médicos por supuesto, éstos le recomiendan que recurra a algún sacerdote cristiano que cree en la sugestión de las palabras (sin saberlo el médico la estaba mandando a un analista, ¿no decía Freud que toda la confianza en la terapia y en la cura estaba en la sugestión por la palabra?) y que cura haciendo exorcismos como si estuviera en la época de Torquemada. Ahí va la pobre madre y cae con otro cura, éste más joven que el gran Max, que anda con algunas duditas de fe y un problema groso, se siente culpable porque su vieja murió en un sanatorio de mala muerte y él no pudo estar a su lado en aquel fatídico momento (conflicto con el cual, con dolor, me siento muy identificado ya que viví –y aún padezco- una situación similar). El curita joven tampoco puede atrapar al Luzbel escondido en el cuerpo de la ahora cada vez más monstruosa Linda Blair. Bueno, ¿y ahora?, ¿quién podrá ayudarnos? No, el Chapulín colorado, ni en pedo. Se caga todo ante Luzbelito, el demonio de Los redonditos de ricota, que es el mismo que está –y disculpen la expresión- "metido" en el cuerpito gentil de Linda, que a su vez, de linda a esta altura ya no le queda nada. Hay que llamar a alguien que sepa de demonios en serio, que no sea un sanatero ni un pelotudo como el Chapulín. Está bien que los dos visten de colorado, que quizá por esa nimia coincidencia se sienten a tomar unos tragos y hablar sobre esto de estar siempre disfrazados por la vida, y en una de esas el diablo, medio en pedo, se olvida que es diablo y deja en paz a la pobre chica. Pero no. Pues si se trata de luchar contra el Mal, ¡contra el Mal, la Hormagaaa Aaatómica! No, la Hormiga Atómica tampoco, esto es algo serio. Pero serio, serio. Una hormiguita de mierda ¿qué puede hacer? Entonces, como último recurso, ¿a quién pueden llamar sino a aquel que, desafiando al abominable Sr. Muerte con una partidita de ajedrez de morondanga en El séptimo sello de Bergman, gozándolo a más no poder, tirándole las piezas, chicaneándolo durante toda la película, logró cuanto menos postergar su propia muerte algunos días? Sí, a Max, a Super Max Von Sydow. Es lógico, si logró boludear a la Muerte en la peli de Bergman, ¿por qué no podría incluso vencer al demonio en ésta? Ahí llega Super Max, un poco demacrado, pero es Super Max, caracterizado en una de las últimas escenas como si fuera un detective de la serie negra, y agua bendita va, agua bendita viene, un salmódico recitado de la Biblia por aquí y otro por allí, objetos que vuelan por la habitación, levitación de por medio y el demonio... Ni en pedo les cuento la inesperada y deslumbrante secuencia final que bien vale la celebridad que tiene esta película. Hay que verla sí o sí. Vale la pena. Si no lo convencí con estas largas parrafadas, ¡váyase a cagar, quiere! O vaya a ver a Tinelli. Por más exorcismo que le hagamos, Ud. ya es irrecuperable.

      Sab 31 VOLVER 01:00 (viernes trasnoche) J. Polaco. LA DAMA REGRESA. Autobombo de la Coca y de su glamour, con una lectura carnavalesca de la Argentina y del peronismo incluida, esta es una de las mejores películas kitsch de la historia del cine argentino. En serio, no lo estoy jodiendo, es para verla. Para ejercitar la lectura camp.

      Sab 31 EUROPA 22 T. Stoppard. ROSENCRANTZ Y GUILDENSTERN ESTÁN MUERTOS. El libro de los seres imaginarios de Borges se perdió de este monstruo encantador fruto de la cruza delirante (como no puede ser de otra manera) entre Hamlet y Beckett. Excelente.

       

      Hernán Sassi

       

       

       
       
       
      Dirección y diseño: Juan Diego Incardona
      Consejo editorial: Inés de Mendonça, Camila Flynn, Marina Kogan, Juan Pablo Lafosse, Juan Leotta, Juan Pablo Liefeld
      sección artes visuales: Juliana Fraile, Mariana Rodríguez
      Control de calidad: Sebastián Hernaiz
       
       
       
       

      Imágenes de ilustración:

      Margen inferior: Imagen de Un perro andaluz de Luis Buñuel.