![]() |
![]() |
![]() |
|
|
Oscar Corbacho - Vejez Zulema Lázaro - Guía Páctica II Gustavo Lespada - Poemas Marcos Vieytes - El poeta en busca de su agresor y Cinco poemas pertenecientes a Tragaluz Inés de Mendonça - Vacío y Lleno Rolando Revagliati - Cinco poemas pertenecientes al libro Propaga Héctor Ñáupari - Poemas Leo Zelada - Letanía del anarkista Gabriel Santiago Azar - Dos poemas María Maura Rossi - Poema |
![]() |
|
| Dirección y diseño: Juan Diego Incardona |
![]() |
| Yo la vi que se venía
en falsa escuadra, se ladeaba, se ladeaba por el borde del fangal!.. ¡Pobre
mina que nació en un conventillo con los pisos de ladrillos, el
aljibe y el parral! Alguien tiró la banana, que ella pisó
sin querer, y justito, cuando vi que se venía ya decúbito
dorsal, ¡me la agarré!... Fui un gil porque creí que
allí inventé el honor, un gil que alzó un tomate
y lo creyó una flor. Y sigo gil cuando presumo que salvé
el amor, ya que ella fue quien a trompadas me rompió las penas...
Ya ven, volví a la mugre de vivir tirao.¡Caray! ¡Si
al menos me engrupiera de que la he salvao!... (Esto dijo el "cusifai"
mientras la "cosa" retozaba, retozaba ya perdida en el fangal,
y él tomaba una ginebra desastrosa entre curdas y malandras en
la mesa de aquel bar...). Si alguien tiró la banana, él,
que era un gil, la empujó y justito cuando vio que se venía
ya decúbito dorsal, ¡se le prendió!... |